Ermita de Jesus

Ermita de Jesus

La Ermita de Jesús es un templo barroco del s. XVIII de esbelta fachada coronada por una airosa espadaña de tres vanos, que sustituye a otro de menor entidad que existía junto al viejo camino real de Córdoba a Sevilla.

En ella se alojan las imágenes de Ntra. Sra. de la Salud, patrona de Posadas, y de Ntro. Padre Jesús Nazareno, cuya Hermandad tiene confiada su labor de conservación. En el subsuelo existen importantes restos termales y una alfarería.

Muy probablemente primero se llamaría ermita de San Sebastián, acaso en el siglo XV o en el XVI. La imagen antigua de San Sebastián databa del XV. Luego alternaban los nombres de ermita de Jesús y San Sebastián. En 1634 la ermita se cerró por ruina y se volvió a abrir en 1644. En 1658 se aloja en ella una imagen de la Virgen, a la cual acuerdan llamarle Nuestra Señora de la Salud. El terremoto de Lisboa de 1755  derribó el campanario y daño seriamente su techumbre y obligó a construir una ermita nueva, por acuerdo de 1786 del Consejo, Justicia y Regimiento de la Villa.

La nueva ermita es de estilo barroco y su encalada fachada de aires sevillanos está coronada por una grandiosa espadaña de tres vanos. El templo tiene planta de cruz latina y consta de una sola nave, que se cubre con bóveda, y de un crucero, que se remata con cúpula. En su ábside se abre el camarín de la Virgen de la Salud, por encima de la hornacina donde se halla la imagen de Jesús Nazareno. Ambas imágenes fueron destruidas en la guerra civil, encargándose otras nuevas posteriormente. La de la Virgen de la Salud se debe al artista sevillano Castillo Lastrucci.

Cuenta la leyenda que en 1658 iba la imagen cargada en un jumento con otro destino y procedente de Granada, pero al pasar por “Las Posadas”, cerca de la Ermita de Jesús, el animal enfermó repentinamente y murió, interpretándose entonces que era voluntad de la Virgen quedarse en la villa. Por lo que tras vencer la resistencia de los arrieros que la llevaban, se colocó en la ermita. En ese tiempo diezmaba a la población de Posadas una epidemia de peste. Ante las curaciones que hubo tras la llegada de la Virgen, el pueblo la aclamó con el título de “La Virgen de la Salud”. Por todo ello se decidió proclamarla Patrona de la villa.

Igualmente, surge un curioso relato con motivo del terrible Terremoto de Lisboa de 1755, ya que, el campanario se desplomó cayendo sobre la cocina del santero, resultando milagrosamente ileso su hijo de corta edad que se encontraba en ella jugando con una bellota, siendo rescatado por su padre con ella en la mano.

Frente a ella, Bonsor localizó importantes conducciones de agua en dirección a un grupo de cisternas, algunas de ellas dobles y colocadas unas sobre otras, con bóvedas de ladrillo y muros de argamasa. Son restos de termas romanas cuyas aguas medicinales han sido explotadas más tarde.

Allí encontró también este arqueólogo las paredes de una alfarería, construidas a base de hiladas de piedra, ladrillo y cantos argamasados.

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