Día Internacional del Orgullo LGTBI

28 de Junio, Día Internacional del Orgullo LGTBI

La diversidad sexual es un derecho reconocido en la Carta de los Derechos Fundamentales, en su artículo 21 apartado 1, donde prohíbe la discriminación por orientación sexual.

Así mismo, la homofobia ha sido condenada por El Tribunal Europeo de los Derechos Humanos en 1981, el Consejo de Europa en 1984 y el Congreso Español en 1985, recogiéndose también en varias Directivas Europeas y en el Estatuto de Autonomía de Andalucía (Art. 14: prohibición de discriminación por orientación sexual y Art. 35: toda persona tiene derecho a que se respete su orientación sexual y su identidad de género los poderes públicos promoverán políticas para garantizar el ejercicio de este derecho).

Sin embargo, en la realidad, todavía se dan casos de jóvenes homosexuales, bisexuales y transexuales que en el colegio, en el instituto y en la calle han sufrido insultos, burlas, discriminación y agresiones. Estas situaciones tienen fuertes consecuencias acumulativas sobre su bienestar y sobre su salud.

Estas agresiones se producen como consecuencia de la homofobia y una parte de la sociedad aún no es consciente del sufrimiento personal que supone para niños, niñas y jóvenes adolescentes afrontar dichas situaciones, y no dispone de información sobre las graves consecuencias que se pueden derivar de las mismas.

Niños, niñas y adolescentes sufren agresiones físicas y verbales sin saber muy bien por qué suceden, ya que debido a su edad no saben ponerle nombre a lo que les pasa y no entienden por qué sus sentimientos son distintos a los de sus compañeros, ni por qué tienen que ser discriminados por ello.

El entorno social y familiar transmite a estas personas que deben ocultar “sus sentimientos” y viven “solos” su realidad, sin atreverse o sin saber cómo decir a sus padres lo que les está sucediendo. Solo en ocasiones, los padres o el profesorado intuyen lo que sucede e intervienen, aunque en demasiadas ocasiones, estos niños y niñas desde que tienen 8, 10, 12 e incluso desde que tienen solamente 5 años son “literalmente machacados en su autoestima” por el acoso o el rechazo proveniente de sus compañeros/as.

La capacidad de defensa de estos niños y niñas, es prácticamente nula, debido a su edad y a la magnitud agresiva de los mensajes que reciben.

Por todo ello, sensibilizar, desmontar estereotipos, dar a conocer a la sociedad en general, familias, centros educativos, etc, esta problemática se hace cada vez más acuciante para prevenir problemas en adolescentes que pueden llegar incluso al suicidio. 

Una actitud positiva, acogedora, educativa y normalizadora desde el ámbito educativo, social y desde las familias es la única forma de evitar dichas consecuencias.